Historia
La evolución de un icono.
El bolso "saddle" ha conquistado las pasarelas de todo el mundo. Pero sus raíces se remontan a las regiones cafetaleras del siglo XIX y
Colombia del siglo XX. Su origen es el Carriel antioquiano.
Llevar todo
"Carriel" proviene del inglés carry all — llevar todo.
Con su distintivo diseño de fuelle tipo acordeón, esta bolsa fue hecha para los arrieros —los valientes hombres de la montaña— en sus largos viajes a través de los Andes, cuando los caminos no eran más que senderos a través de la selva.
Más que un accesorio práctico, el Carriel se convirtió en un símbolo de resiliencia. Hoy, la icónica imagen de Juan Valdez luce con orgullo su sombrero de ala ancha y su Carriel.
Mientras el Carriel tradicional tiene hasta 18 compartimentos, la versión Bomboná ofrece 5 bolsillos funcionales para la vida moderna. Antes un accesorio masculino cuyos secretos jamás se revelaban a las mujeres — hoy lo hemos transformado en una pieza de distinción femenina.
"El Carriel es más que un bolso; es el guardián de nuestros
tesoros más preciados."
Nariño
La cuna de la excelencia en el cuero.
En el sur de Colombia, cerca de la frontera con Ecuador, se encuentra la región de Nariño. Famosa por su café de primera calidad y sus trabajos en cuero de renombre mundial, Nariño es conocida como la Pequeña Italia de Colombia por la maestría de sus artesanos.
Nuestra Esencia
Tres compromisos. Sin excepciones.
01
Hecho en Colombia.
Cada pieza Bomboná se fabrica exclusivamente en Colombia, sin excepción. Desde el corte del cuero hasta la fijación del último herraje — todo nace y termina en suelo colombiano.
02
Familias de artesanos.
Trabajamos con familias artesanas independientes que llevan generaciones preservando las técnicas centenarias del Carriel. Cada compra sostiene directamente su oficio y su sustento.
03
Cuero de plena flor de Nariño.
Usamos únicamente cuero de plena flor — la capa exterior y más noble del cuero bovino, proveniente de Nariño. Resiste el desgaste, desarrolla pátina con el tiempo y mejora con cada año de uso.
Los artesanos
Una pieza. Un par de manos. Varios días.
Cada Carriel Bomboná pasa por más de cuarenta pasos manuales antes de llegar a tus manos. Selección del cuero, corte, terminación de bordes, costura de dos agujas, fijación de herrajes, acondicionamiento, revisión de calidad.
Trabajamos principalmente con familias que son guardianas de técnicas tradicionales transmitidas de generación en generación. Cada Carriel se elabora siguiendo los métodos de siempre — resistente y pensado para poder repararse.
El proyecto nace del encuentro de Laura, colombiana viviendo fuera de su país, y su esposo Mao, de Taiwán. El 100% de la producción Bomboná se realiza en Colombia — desde el primer corte hasta el último herraje. Los fundadores mantienen además una base en Taipei, Asia, para atender a nuestra comunidad internacional.
El oficio
Más de 40 pasos. De 3 a 5 días. Una pieza.
Sin atajos, sin producción en serie. Cada Carriel es un objeto singular hecho por un único par de manos.
01
Selección del cuero
Solo se selecciona cuero de lomo — la zona más densa y uniforme del cuero — de tenerías de Nariño que conocemos personalmente.
02
Corte y formado
Cada patrón se corta a mano. No hay dos cortes idénticos — las ligeras variaciones son la huella de la producción artesanal.
03
Costura
Una combinación de costura a silla de dos agujas y costura a máquina, según la sección de la pieza. Ambas técnicas se combinan para lograr resistencia donde más importa — cada pieza está construida para durar y es reparable por cualquier artesano.
04
Herrajes y acabado
Los herrajes dorados forjado se fijan a mano. Los bordes se pulen, el cuero se acondiciona, y cada pieza pasa una revisión final de calidad.
El material
Cuero de plena flor. Sin correcciones. Sin concesiones.
Usamos exclusivamente cuero de plena flor proveniente de pieles bovinas criadas en las tierras altas de Nariño, a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar. El clima frío y las condiciones de cría extensiva producen pieles con fibras más densas y compactas — más resistentes, más bellas con el tiempo.
El cuero de plena flor es el nivel de calidad más alto que existe. Conserva intacta la capa superficial original del cuero — cada marca natural, variación y textura. No se lija, no se corrige, no se recubre con acabado sintético.
Nuestro cuero es un subproducto ético de la industria ganadera nacional — las pieles provienen de animales criados para alimentación, no para cuero. Ningún animal se cría ni se sacrifica por nuestras bolsas.
- Cuero de plena flor (el que usamos): Superficie intacta. Desarrolla una pátina única. Mejora durante décadas.
- Top-grain: Lijado para eliminar imperfecciones. Más uniforme, menos duradero.
- Corregido / reconstituido: Acabado sintético sobre fibras dañadas o reconstituidas. Se pela en pocos años.